La respuesta corta: depende. Pero depende de cosas concretas que sí puedes evaluar antes de firmar cualquier cosa. Esta guía te da el desglose para que no te vendan humo ni te espante el precio.

Qué determina el precio

  • Alcance: no cuesta lo mismo un diagnóstico de una semana que un proyecto de implementación de tres meses.
  • Especialidad: un consultor generalista cobra menos que uno especializado en logística, ventas B2B o tecnología.
  • Formato: diagnóstico, proyecto con entregables, acompañamiento mensual o soporte fraccional.
  • Quién ejecuta: no es lo mismo un perfil junior que alguien con experiencia operativa y capacidad de implementar.
  • Urgencia: los proyectos urgentes o fuera del alcance estándar suelen tener prima.

Rangos de referencia en México

Como referencia general del mercado mexicano (varía por especialidad, ciudad y tamaño del proyecto):

  • Diagnóstico o auditoría acotada: desde $15,000 a $40,000 MXN.
  • Proyecto de implementación (procesos, sistemas, área comercial): $50,000 a $200,000 MXN o más, según alcance.
  • Acompañamiento mensual (advisory): $15,000 a $50,000 MXN al mes.
  • Consultor freelance por hora: $800 a $2,500 MXN.

Desconfía de los dos extremos: del que te da precio sin preguntarte nada y del que cobra presentaciones bonitas sin ejecutar nada.

Cómo evaluar si el precio es justo

  • Alcance por escrito: qué incluye, qué no incluye y en cuánto tiempo.
  • Entregables concretos: no un plan decorativo, sino procesos, herramientas, métricas o implementación.
  • Quién hace el trabajo: pregunta si quien te vende es quien ejecuta.
  • Métricas de éxito: cómo van a medir que funcionó.
  • Implementación incluida o no: si solo diagnostican, vas a pagar dos veces (diagnóstico y ejecución).

Lo que de verdad cuesta no hacer nada

Un problema de margen, de proceso o de ventas no se queda quieto: crece. Un punto de margen perdido en una PyME que factura $10 millones al año son $100,000 pesos. Súmale las horas del dueño apagando incendios y los clientes que no regresan. Contra eso, una consultoría bien elegida no es un gasto: es corrección de rumbo.

En QueensFreight trabajamos con un diagnóstico acotado como primer paso: te decimos qué encontramos, qué priorizaríamos y cuánto costaría el siguiente paso. Tú decides con números, no con fe.

Si estás comparando opciones, lee también gratis vs privada y cuándo contratar un consultor.